La Prefectura, a través de Warmi Imbabura, entrega bienes para fortalecer emprendimientos

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Luz María Pijal vive en la parroquia Gonzáles Suárez del cantón Otavalo. Es jefa de familia y desde que la pandemia del coronavirus afectó al mundo, el año 2020, perdió su trabajo en un negocio en donde se encargaba de preparar alimentos. A partir de entonces su situación económica se agravó, pues no podía cubrir sus necesidades básicas ante la falta de ingresos. Sin embargo, su lucha y constancia le llevó a idear alternativas para salir adelante, entre ellas el emprendimiento.

 

 

 

Con un crédito otorgado por BanEcuador empezó a criar cuyes en un galpón que adecuó en su hogar. Eso prácticamente le ayudó a superar las dificultades y a obtener dinero para mantener su hogar. Ahora, gracias al Proyecto Warmi Imbabura de la Prefectura Ciudadana, su suerte mejoró al recibir apoyo para que su emprendimiento tenga repunte.

 

 

 

El organismo le entregó una bomba de agua para regar y hacer producir mejor el lote de alfalfa, que cultiva en su parcela para alimentar el criadero de cuyes. “Es una herramienta importante para mi trabajo, por eso estoy agradecida con este apoyo que evidencia el interés de las autoridades de contribuir con el bienestar de las personas que más necesitan”, dice en tono emocionado.

 

 

 

Luz María es una de las 31 personas que se benefician de este programa de emprendimiento, que surge como iniciativa de Warmi Imbabura, liderado por la viceprefecta Paolina Vercoutère Quinche, con el respaldo del prefecto Richard Calderón. Se concibe como una acción que apunta a superar los problemas estructurales de la violencia de género, contribuyendo a superar la huella de dolor y generando oportunidades de una vida mejor.

 

“Warmi Imbabura empezó a apoyar las iniciativas de mujeres para que salgan del círculo de violencia. Desde la Prefectura aportamos con ayuda técnica y acompañamiento humano en cada uno de los emprendimientos que están en marcha. Sabemos que cuando se está en condición de vulnerabilidad es difícil superarse. Por eso el trabajo es integral desde este proyecto, al que se suma el apoyo internacional, en este caso de la Cooperación Alemana GIZ”, señala la Viceprefecta.

 

 

 

De su lado, el Prefecto enfatiza que la entrega de bienes para que los emprendedores tengan herramientas adecuadas y las utilicen en tareas productivas es parte de una visión que concibe a la provincia como un territorio en donde la equidad y la igualdad es el pilar del bienestar colectivo. “El apoyo es integral. Desde Warmi Imbabura se brinda asistencia legal y sicológica en casos de violencia, pero también se ponen en práctica oportunidades para que quienes han sido afectadas tengan empleo, independencia económica. Como Prefectura nos interesa ir mejorando los indicadores sociales, eliminando la violencia y que existan mejores espacios de desarrollo para todos y todas”, recalca.

 

 

 

Susana Quiloango, representante de GIZ de Alemania, dice que el organismo se complace en ser parte de esta labor, a la que la considera como el resultado de un esfuerzo y voluntad mutua para erradicar la violencia. La presencia de GIZ y de su Programa Si Frontera tiene como fin ayudar a las personas en situación de movilidad humana y que sufren violencia de género. Este tipo de intervenciones da visibilidad y rostro a esta problemática. Queremos que quienes han vivido estos hechos construyan su propia autonomía económica. Si hablamos de feminismo y género nos referimos a la necesidad de que exista equidad, equilibrio y justicia, que las mujeres sean libres de trabajar, comprar, vender de tener un roce con colegas, que compartan sus capacidades y construyan juntas un mejor futuro. Nuestra apuesta es seguir apoyando para que haya justicia, equidad y libertad”, subraya.