Empleados y trabajadores del GPI no descartan salir a las calles ante falta de recursos


La preocupación por el retraso en las transferencias económicas por parte del Gobierno Nacional a la Prefectura de Imbabura se extiende a los trabajadores y empleados.

A una semana de que Pablo Jurada, Prefecto de imbabura, advirtiera sobre la paralización total de las actividades por la falta de recursos, ahora fueron los empleados y trabajadores quienes expresaron su preocupación.

José Noboa, secretario del Sindicato de Trabajadores del Gobierno Provincial señaló que el trabajo está totalmente paralizado. No existe recursos para mantener los campamentos en los frentes de trabajo ni tampoco para financiar el combustible de la maquinaria.

De igual forma Polo Martínez, presidente de la Asociación de Empleados ratificó la preocupación por la falta de recursos. Temen que de no cancelar los cuatro meses que el gobierno adeuda a la Prefectura de Imbabura, la institución tenga que cerrar las puertas.

Fausto Lima, director financiero de GPI ratificó que la falta de recursos obligó a la suspensión de varias obras que se ejecuta

ban. Pero Lima fue más allá y aseguró que la deuda de casi 12 millones de dólares obligará en corto plazo a suspender todas las actividades.

Ante esto los trabajadores sindicalizados no descartan tomar medidas de hecho en caso de que la situación continúe.