Zonas rurales cuentan con alternativa para aplicación de justicia


Desde septiembre de 2015 y enero de 2016, Imbabura cuenta con cinco jueces de paz en las parroquias La Carolina y Salinas del cantón Ibarra. Son autoridades elegidas por sus propias comunidades con base en el respeto, consideración y apoyo que la misma población deposita en ellos. En lo que va del año, conocieron y resolvieron más de 70 casos de carácter individual, comunitario o vecinal, así como contravenciones cuya pena no implica privación de libertad.

La justicia de paz es una instancia de administración de justicia que impulsa el Consejo de la Judicatura conforme la Constitución y el Código Orgánico de la Función Judicial, para garantizar el acceso rápido y efectivo a los servicios de justicia en las áreas rurales y urbano marginales del país.

Según explicó Danilo Espinosa de los Monteros, director provincial de la Judicatura de Imbabura, el servicio mencionado facilita el acceso a la justicia en lugares que debido sus condiciones geográficas con cuentan con cobertura judicial.

Añadió que se espera culminar con éxito la intervención en la parroquia Imbaya del cantón Antonio Ante, así como en Pablo Arenas y Buenos Aires del cantón Urcuquí. Posteriormente se efectuarán procesos similares en Otavalo y Cotacachi con el objetivo de que la provincia cuente con 9 jueces de paz posesionados a finales de 2016.

Además, anunció que para el mes de septiembre se realizarán semilleros de convivencia en las localidades que cuentan con Justicia de Paz. En estos espacios, la comunidad fomentará el desarrollo de valores democráticos, con énfasis en la resolución pacífica de conflictos con el acompañamiento de promotores y técnicos del Consejo de la Judicatura.