Dos jueces de paz resuelven conflictos comunitarios en la zona de Intag



Jefferson Sancán es un joven comerciante que nació en el cantón Quito (Pichincha) hace 24 años. Cuando se casó con Viviana Chapi en 2014, se radicó en la comunidad de Barcelona, ubicada en la zona de Íntag del cantón Cotacachi, localidad que lo recibió como a uno de los suyos, al punto de designarlo juez de paz el sábado 24 de junio.


Sancán, manifiesta que decidió participar en el proceso luego de asistir a una socialización que ofreció el Consejo de la Judicatura (CJ) en la casa comunal de Barcelona.


“Decidí postular porque dijeron que podía hacerlo cualquier persona, y me gustó la idea de solucionar conflictos dentro de la comunidad, donde los problemas generalmente no son graves, sin la necesidad de acudir al complejo judicial”, manifestó Sancán.


De igual manera sucedió en la parroquia Vacas Galindo, donde resultó propuesta como candidata y posteriormente electa, Maricela Freire, ama de casa y propietaria de un centro de cómputo, quien desde el pasado 13 de abril, contribuye a la consolidación de la cultura de paz en el territorio.


Jaime Cadena, director provincial subrogante del CJ, explicó que los jueces de paz fueron designados en el marco del proceso que ejecuta el CJ para administrar justicia en zonas rurales y urbano marginales del país.


“Los candidatos para esta dignidad son propuestos por la comunidad y posteriormente capacitados por profesionales de la Función Judicial, en mediación, jurisprudencia y manejo de tecnología”, sostuvo Cadena.


Con base en la Constitución y el Código Orgánico de la Función Judicial (COFJ), durante los próximos dos años, Jefferson y Maricela podrán facilitar acuerdos en conflictos individuales, comunitarios y vecinales, así como de linderos y cobró de deudas por montos que no superen las cinco remuneraciones básicas unificadas (RMU), entre otros.


Sin embargo, no podrán resolver violaciones de derechos fundamentales, delitos, conflictos por pensiones alimenticias, de violencia intrafamiliar o de adolescentes infractores y asuntos que deben resolverse a través de la justicia indígena.


A la fecha, la Judicatura de Imbabura, impulsa procesos de justicia de paz en la parroquia de Sigsipamba del cantón Pimampiro, y las parroquias de Ambuquí y Angochagua en el cantón Ibarra.