Obesidad en la población escolar


La salud de las niñas y niños influye directamente en su desenvolvimiento académico. El periodo de vacaciones está por finalizar y tanto padres de familia como estudiantes están ansiosos para el inicio de un nuevo año escolar. Esto incluye cambios dentro de sus hábitos alimenticios y actividad física. Dichos cambios pueden influir en el peso de los escolares que puede dar lugar a la enfermedad del siglo XXI: la obesidad. La obesidad es definida según la Organización Mundial de la Salud (OMS), como un índice de masa corporal (IMC) ≥30; valor que se obtiene por la masa corporal (kg) dividido para el cuadrado de la altura del cuerpo (metros). En resumen, esta enfermedad consiste en la acumulación excesiva de grasa corporal. Según los datos de ENSANUT-ECU (Encuesta Nacional de Nutrición y Salud) del año 2012, en las zonas urbanas existe mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad en los escolares de 5 a 11 años, en comparación con los escolares de zonas rurales. Con lo que respecta a la provincia de Imbabura muestra una alta prevalencia de sobrepeso/obesidad con un valor de 33.6%. La obesidad infantil se puede perpetuar en la adolescencia y adultez que puede dar lugar al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus tipo 2, y síndrome metabólico, entre otras. De ahí radica la importancia de prevenir el sobrepeso y obesidad, por lo que los profesionales de la salud recomiendan:  Mantener el hábito del desayuno completo por las mañanas antes de ir a la escuela.  Evitar el consumo de snacks, por ejemplo: comida rápida, frituras y bebidas azucaradas.  La lonchera de los niños siempre debe ser un refrigerio saludable que incluya: cereales integrales, verduras, frutas y agua.  La pirámide de alimentos es una buena guía para el consumo adecuado de porciones.  Es preferible que se cumplan cinco comidas al día, dentro de las cuales el desayuno, almuerzo y cena se realicen en familia.  Promover la ingesta de frutas y verduras.  Educar a los niños a evitar alimentos pobres en nutrientes.  Dialogar con los niños sobre la importancia de una alimentación saludable ya que a esta edad son más autónomos y van adquiriendo costumbres sobre su comida. Con lo que respecta a la actividad física las recomendaciones son:  Actividades recreativas, juegos, deportes, educación física o ejercicios que los pueda realizar en familia o en la escuela, así como también actividades comunitarias.  Tiempo de duración mínima: 60 minutos al día de intensidad moderada.  Disminuir pasatiempos como: ver la televisión, pasar tiempo frente a la computadora, teléfono celular, tablet o videojuegos.

 Las actividades recreativas y deportes depende de la edad del niño y por tanto siempre es esencial contar con un equipo protector: casco, muñequeras, rodilleras, de acuerdo al deporte a practicar. A lo que se debe sumar un control del peso del niño en la etapa escolar para reconocer a tiempo si tiene ganancia excesiva de peso (sobrepeso u obesidad) o la pérdida de peso. Por lo tanto promover en el hogar como en la escuela una buena alimentación y la respectiva actividad física, son los ejes fundamentales para la prevención de la obesidad en escolares.



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