Moradores de Ambuquí y Sigsipamba cuentan con justicia de paz


Desde esta semana, más de 6 mil habitantes de las parroquias Ambuquí del cantón Ibarra y Sigsipamba del cantón Pimampirro pueden resolver sus conflictos comunitarios a través del diálogo y resoluciones en equidad, con la ayuda de 3 jueces de paz.

Luego de un proceso de socialización, capacitación y elección por consenso que inició en junio de 2017, Pablo Delgado y Jesús Cárdenas ofrecerán el servicio de justicia de paz en los sectores bajo y medio de Ambuquí, mientras que Luis Díaz facilitará acuerdos en la parroquia pimampireña.

El director provincial del Consejo de la Judicatura (CJ), Danilo Espinosa de los Monteros, manifestó que es motivo de satisfacción ver que un programa basado en la voluntariedad esté dando los resultados previstos.


“Vemos cómo los ciudadanos confían en los jueces de paz nombrados por ellos mismos y avalados por la Judicatura. Así acercamos la justicia a territorios alejados de las urbes. En 2017 los 7 jueces de paz de Imbabura resolvieron más de 140 conflictos. Hoy con estas nuevas designaciones alcanzamos un total de 10 y esperamos cerrar el año con 13 jueces de paz”, sostuvo Espinosa de los Monteros.

Por su parte, Luis Díaz, juez de paz posesionado en Sigsipamba, destacó que el cumplimiento de su nuevo rol depende del conocimiento de la comunidad y el territorio.


“Aunque parezca que no hay problemas estos sí existen. Buscaremos las mejores alternativas para solucionar los conflictos. Con capacitación y conocimiento procuraremos llegar a acuerdos mutuos entre las personas para que continúen siendo amigos y se puedan rescatar los valores en nuestra parroquia”, dijo Díaz.

Por ser reconocidos por su comunidad y aceptar voluntariamente la responsabilidad, los jueces de paz ofrecerán el servicio de manera gratuita según su disponibilidad de tiempo cumpliendo 8 horas semanales.

Así, Pablo Delgado atenderá los días martes y jueves en el Centro Cultural El Juncal, Jesús Cárdenas los días viernes en las instalación del GAD Parroquial de Ambuquí, mientras que Luis Díaz permanecerá en la oficina de justicia de paz cada viernes en el gobierno parroquial de Sigsipamba.

Para el cumplimiento adecuado del servicio de justicia de paz, la Judicatura dota de capacitación, insumos, equipamiento y mobiliario en las instalaciones que se destinan para el servicio en coordinación con las autoridades locales de cada parroquia.

La Constitución de la República les faculta a los jueces de paz administrar justicia en equidad a través de mecanismos de conciliación, diálogo y acuerdos amistosos en conflictos de linderos, deudas, vecinales, de arrendamiento y ambientales que no superen 5 salarios básicos unificados.


Sin embargo, según precisó Espinosa de los Monteros, no podrán resolver violaciones de derechos fundamentales, delitos, conflictos por pensiones alimenticias, violencia intrafamiliar, adolescentes inactores y demás asunto que son competencia de la justicia ecuatoriana.