Conozca la importancia de la detección precoz del Cáncer de Mama


A propósito del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de mama, que se estableció el 19 de octubre a nivel mundial por la Organización Mundial de la Salud, con el propósito de crear conciencia y fomentar en la población femenina el acceso a controles, diagnósticos y tratamientos oportunos y efectivos, el Hospital de los Valles, en Quito, ha preparado información relevante sobre la importancia de una detección temprana, el acompañamiento y el adecuado tratamiento en pacientes que han sido diagnosticados con esta patología.


Según cifras de GLOBOCAN 2018, existieron 2.787 nuevos casos de cáncer de mama en Ecuador, siendo la tercera causa de muerte por cáncer en la población femenina. Además, según datos del Registro Nacional de Tumores de SOLCA, el cáncer de mama es también la primera causa de muerte en Quito.


Inicio de controles:

Solo un 5% a 10% de los casos de cáncer de mama son hereditarios, del 90% al 95% se presentan sin antecedentes familiares de mutación genética por una multiplicación celular descontrolada, sin una causa identificable que lo desencadene”, indicó la doctora Paulina Lugo, especialista en Patología Mamaria, quien además recomendó que: en mujeres sin historia familiar o personal de cáncer de mama, los controles deben iniciar a partir de los 40 años.


Para mejorar la sobrevida de las pacientes con cáncer de mama, es indispensable el diagnóstico precoz mediante la realización de la mamografía, ya que es el único método reconocido mundialmente capaz de detectar la enfermedad en su inicio, cuando aún no es palpable y así lograr una curación de hasta el 90-95% de casos luego del tratamiento”, explicó la doctora Paulina Lugo, especialista en Patología Mamaria


¿Sirve la autoexploración?

La autoexploración no es un método de prevención ni de diagnóstico precoz para el cáncer de mama, varios estudios han demostrado que su práctica no disminuye la mortalidad de la enfermedad. Sirve más bien como parte del conocimiento del cuerpo femenino, que puede ayudar a identificar cambios en la forma, tamaño y características de la piel y pezón con los que se acudirá a un chequeo médico específico. Sin embargo, es un ejercicio fácil y sencillo que se lo puede realizar una vez al mes, en mujeres en edad fértil se recomienda realizar 7 días luego de la menstruación y en mujeres postmenopáusicas un día fijo al mes (una recomendación puede ser el día de su cumpleaños u otra fecha importante).


Detalle de los 5 pasos de la autoexploración:

Pararse frente al espejo con los hombros rectos y los brazos junto a la cadera y mirarse las mamas, fijarse en tamaño, forma, retracciones y color de la piel de las mamas.

En la misma posición, levantar los brazos sobre la cabeza y fijarse en los aspectos descritos.

Frente al espejo, fijarse si existe salida de líquido de uno o ambos pezones.

En posición acostada, elevar el brazo derecho sobre la cabeza y con la yema de los dedos de la mano izquierda palpar la mama derecha con movimientos circulares, se puede iniciar desde el pezón hacia afuera o viceversa asegurando explorar la mama completa. (desde la clavícula hasta la parte superior del abdomen y desde la axila hasta el escote).

Repetir la exploración del paso 4 en la mama izquierda


¿Cuándo se debe acudir al especialista?

Existen diversos escenarios donde es relevante la consulta con el especialista, a continuación los signos de alerta:

Una mujer de cualquier edad con signos o síntomas mamarios que le llamen la atención: nódulos (masas), secreción por el pezón, retracciones y otros cambios en la piel.

Personas con factores de riesgo elevado para desarrollar cáncer de mama (historia familiar de la enfermedad o portadoras de mutaciones genéticas y con antecedente de tratamiento con radioterapia en el tórax durante la niñez).


Mujeres con hallazgos de sospecha durante el control ginecológico.

Mujeres con antecedente de cáncer de mama (para seguimientos periódicos).

¿Se puede prevenir el cáncer de mama?

“El cáncer no puede prevenirse, lo que existen son medidas para reducir el riesgo evitando la obesidad y el sedentarismo”, aclaró la doctora Lugo. Sin embargo, se recomienda los siguientes hábitos:

Buena alimentación: Limitar el consumo de productos grasos, embutidos, dulces y bebidas azucaradas; la evidencia demuestra una reducción de hasta 30% del riesgo en el desarrollo de la enfermedad.

Actividad física: El sedentarismo es uno de los factores de riesgo más reconocidos para el cáncer mamario y el ejercicio físico es una medida efectiva para disminuir el riesgo (por lo menos 150 minutos de actividad moderada a la semana según resultados de la GEICAM (Grupo Español de Investigación sobre cáncer de mama).

Es fundamental contar con una información adecuada y acudir al ginecólogo, por lo menos una vez al año, el especialista será el encargado de realizar el control mamario general y ante sospecha clínica, mamográfica o ecográfica de malignidad, la paciente será valorada por el especialista en cáncer de mama.

© 2015 por "AudioSistemas Productores" Creado con Wix.com

  • Provincia de Imbabura

  • Parroquia San Francisco

  • Ibarra

  • Ecuador