
Al cumplirse los primeros 100 días del segundo mandato presidencial de Daniel Noboa, el Gobierno exhibe avances legislativos y diplomáticos, junto a cuestionamientos por la persistencia de la violencia y tensiones con la Corte Constitucional.
En el ámbito legislativo, el oficialismo consolidó una mayoría operativa en la Asamblea Nacional que permitió aprobar reformas económicas y sociales. Entre ellas figuran la Ley de Solidaridad, Integridad Pública y Áreas Protegidas, así como ajustes en normas de inteligencia y procesos electorales. Además, el Ejecutivo envió a trámite la Ley de Fortalecimiento Crediticio, que busca ampliar la capacidad de préstamos del BIESS.

La seguridad es otro eje central. Noboa decretó estados de excepción en provincias como Guayas, Manabí, Los Ríos y El Oro, con el argumento de grave conmoción interna. Sin embargo, analistas advierten que las cifras de homicidios no muestran mejoras sostenidas, lo que genera dudas sobre la efectividad de la estrategia militarizada.
En el plano internacional, el presidente desplegó una agenda activa con giras a Europa, China y Asia, además de encuentros regionales. Destacan acercamientos con Japón para cooperación energética y con Estados Unidos en materia de seguridad. Aunque el Ejecutivo resalta la proyección internacional del país, sectores críticos cuestionan los costos y la oportunidad de los viajes frente a problemas internos.

La consulta popular, con siete preguntas propuestas y cinco remitidas a la Corte Constitucional, busca cambios en seguridad y política exterior. Una de ellas plantea levantar la prohibición de bases militares extranjeras, ya con dictamen favorable del tribunal. Este tema, sin embargo, genera debate nacional sobre soberanía y relaciones internacionales.
Entre los desaciertos más notorios figura la fuga de un cabecilla criminal desde la Penitenciaría del Litoral, bajo control militar, lo que evidenció falencias en el sistema carcelario. Aunque la recaptura y extradición a Estados Unidos de Alias Fito, es visto como un acierto a la gestión de seguridad. En salud, la creación del Comité Nacional de Salud Pública fue recibida con expectativa, aunque persisten denuncias de desabastecimiento en hospitales.

El balance deja ver un gobierno enfocado en seguridad y reformas estructurales, pero también enfrentado a retos inmediatos: violencia persistente, crisis sanitaria y la necesidad de mantener una relación institucional menos confrontativa con la Corte Constitucional.
